«Non se che morden»

Gonzalo Pérez Jácome

OURENSE

23 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando Pachi Vázquez todavía no había alcanzado su nivel de incompetencia, es decir, cuando todavía era alcalde de Carballiño, me dijo que las cúpulas gallegas de PP y PSOE conocían bien las corruptelas de unos y otros. Por entonces gobernaba el PP y le pregunté por qué la cúpula socialista no denunciaba al PP. Pachi me contestó: «¡Entre eles non se che morden!» La frase tenía sentido. Recuerden la corrupción sociata de los 90, fueron los medios de comunicación los que investigaban y destapaban, no los partidos. Los políticos se acusaban en clave electoral, pero no atravesaban ciertas líneas rojas; era como la norma no escrita, el hoy por ti, mañana por mí. Los políticos se han acostumbrado de tal manera a vivir por encima de la población, que también ven lógico vivir por encima de la ley. Esta semana el BNG no paraba de repetir la manida frase «no se debe judicializar la política», o sea que vienen a decirnos que la justicia se aplique solamente a los ciudadanos de a pie. ¿Se puede tener más jeta? El BNG debió verse estos días como expulsado de un club privado, un club PP-PSOE, pero no se enteran que ya no hay club, el ansia de poder es cada vez mayor y ahora ningún partido renuncia a recurrir a la Justicia, no ya para que ésta se aplique, sino para que ellos puedan acceder antes al poder.

Poly no debe librarse de las críticas. Tardó meses en denunciar y llevar los papeles de los paneles a la fiscalía. Poly me contó que su partido lo presionaba, pero que él no quería denunciar a sus colegas políticos del BNG. Poly se equivocaba, porque si no quiere denunciar que no se meta a político, ya que es su obligación denunciar todo lo que esté mal. Y para no desentonar, al alcalde Francisco I el Triste , no se le ocurre otra cosa que alabar la integridad del teniente alcalde bloqueiro, por haber dimitido. Claro, es el bipartito, y ya que estamos en época de vendimias rescataré una frase de Colette: «En las amistades como en el vino, desconfiar de las mezclas».