El pan y las estampitas

Antonio Tabarés

OURENSE

Con la que esta cayendo y solo se les ocurre arreglar lo que más o menos funciona o se encuentra en bastante buen estado. O sea, no tenemos para pan y compramos estampitas. Es lo que se llama la política de no priorizar y no evaluar lo que es más importante y más se necesita. Se hacen las cosas por impulsos sin que se sepa de quien es la idea. La noticia, a mí y a los que nos preocupan las cosas más próximas, nos ha dejado perplejos la noticia que anuncia nuestro Concello de que se va a acometer un cambio total de la decoración de la rotonda de la entrada-salida a la A-52 del acceso centro. Cuando su inauguración se construyó la pobre reproducción de nuestro entrañable Puente Romano, que resultó un auténtico pastiche, pero estaba mono. Se ve que ahora, conscientes de la monería, lo quieren cambiar. El capricho vale 178.000 euros.

Se me ocurre que ese importe se podría aplicar a la mejora de la señalización de direcciones en la zona, que parece absolutamente deficiente, o al arreglo indemorable de la calle del Concejo por la que apenas ya se puede circular. Creo que casi todos los ciudadanos podrían aplicar el importe a cosas más importantes que la anunciada.

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