El expediente municipal que condujo a la orden de derribo de estos dos edificios detalla la existencia de irregularidades urbanísticas que los alejan de las directrices del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). La justicia, igualmente, reafirma ahora considera que no son susceptibles de legalización.
Las irregularidades se concretan en una invasión de la alineación oficial exterior de la calle en 58 metros cuadrados; exceso del fondo máximo edificable en 10,56 metros cuadrados, exceso de en 38 centímetros de altura de la planta baja del edificio situado más al norte, exceso en la pendiente de la cubierta y también en el aprovechamiento bajo cubierta.
Licencia del año 2000
Las licencias de obra habían sido concedidas el 19 de julio y 11 de octubre del 2000. Al estimar el gobierno municipal en febrero del 2006 que los excesos no eran susceptibles de legalización ordenó la demolición de las obras en un plazo de dos meses.
En aquella misma resolución requería el Concello a la promotora para que evitase en uso de lo edificado.