Entregado al género epistolar se nos está mostrando el alcalde de Ourense. Y si el conselleiro de Cultura, por aquello de los contrastes, acudió el martes al teléfono para hablar con el regidor sobre el futuro de la capilla de Os Remedios, Francisco Rodríguez ha decidido escribir a Roberto Varela para contarle el contenido de una reunión en la que, según detalla en la misiva, hubo representación de Patrimonio, y a la que también acudió el delegado de la Xunta, que es, a fin de cuentas y a todos los efectos, el representante único del gobierno gallego en la provincia.
Llama la atención que desde la alcaldía se difunda el contenido de la carta y que se haga en la misma mañana en que fue remitida desde Ourense, cuando, tal vez, el destinatario no la ha recibido. Estimado conselleiro: bla bla bla, bla bla bla, quedo á espera das túas noticias. También es llamativo porque, más allá de un par de adjetivos, nada aporta el contenido de la misiva a lo que es público para cualquier ciudadano informado, y ya no digamos para quienes tienen sólidos gabinetes entre cuyas funciones está la de preparar resúmenes de prensa. Vamos, que no tiene necesidad el conselleiro de pedir todos los periódicos, pues alguien pasó el trabajo de estudiarlos con anterioridad.
No menos curioso es que el alcalde informe al conselleiro de una reunión en la que estuvo el delegado territorial de la Xunta, quien, como se puede suponer, habrá transmitido a uno de los jefes, al director general, o a quien corresponda, su impresión acerca de una cita perfectamente prescindible. ¿Será que el alcalde quiere personalizar su versión del asunto, suponiendo que tal vez sea diferente de la del delegado territorial? ¿Pretenderá ningunear a Rogelio Martínez? ¿O será, simplemente, un nuevo movimiento en la larga, intensa e irrefrenable partida de la pura propaganda que un día y otro también juegan los unos y los otros?
Aunque también puede ser que el alcalde crea que al conselleiro le esconden los períodicos.