«La gente nos saluda por la calle»

María Cobas Vázquez
María Cobas O BARCO/LA VOZ.

OURENSE

Cuando se cumple una semana de su llegada, los seis sanitarios nigerinos de intercambio en el hospital alaban la buena acogida brindada desde Valdeorras

08 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Los pacientes tratan de explicarnos cosas desde las camillas, y en la calle, la gente nos saluda, todos los barquenses nos dicen hola». Así resume Ousmane Hadjara la acogida que han recibido en O Barco de Valdeorras, localidad a la que llegó hace una semana acompañada de otros cinco sanitarios nigerinos para participar en un intercambio formativo en el hospital. Ella, enfermera de profesión y también docente, dice estar «asombrada»; al igual que sus compañeros. Lo refrenda Maman Sani Assane (presidente de la asociación de enfermeros de Níger): «No nos esperábamos este recibimiento de un país desarrollado».

Ibrah Boukary, director general de la escuela nacional de salud pública de Zinder, extiende sus elogios al plano profesional. «En estos días en el hospital hemos visto que hay hombres y mujeres que se dejan la piel en su trabajo, para cuidar a los enfermos», explica. De lo que ven, están tratando de aprenderlo «todo» para después llevárselo a Níger y allí transmitírselo a sus alumnos. No se les escapa que sus medios son más limitados, pero «en la medida de las posibilidades trataremos de extrapolar», dice, lo que están aprendiendo, tanto en lo referido a método como a filosofía de trabajo.

Desde la otra parte, desde el hospital, Aurelio Blanco (supervisor de cirugía), asegura que «el personal se está volcando, porque lo cierto es que esto es un orgullo para nosotros». Es una afirmación que también hace suya la máxima mandataria, la gerente, María Jesús Magadán. Eso sí, ambos reconocen que la presencia de los nigerinos causa cierta sorpresa entre los pacientes. «Es verdad que preguntan cuando les ven aparecer, pero una vez que se les explica que son compañeros de intercambio, no ha habido ningún problema», añade Blanco.

Pero no todo es enseñar. También los sanitarios valdeorreses tienen la oportunidad de aprender de sus invitados. La enfermera Mariví Núñez (que ejerce como intérprete la mayor parte del día, ya que los nigerinos sólo hablan francés) lo ejemplifica al contar una anécdota sucedida en el paritorio (los nigerinos pasarán por todos los servicios del hospital) el pasado martes. «Había una mujer a punto de dar a luz, y una de las matronas nigerinas, tras hacer la exploración, dijo que no le gustaba la posición; y al final, la mujer acabó con cesárea», cuenta.