Demasiado tufo partidista

OURENSE

Al ritmo que vamos, cualquier día el Concello de Ourense aprueba una moción pidiendo a la Xunta de Feijoo que el Miño no deje de pasar por Ourense. Con lo del cierre del hospital de Piñor pasa algo similar. Semeja un ejemplo de política ficción. La Xunta decide cerrar el centro para someterlo durante tres meses a diversas obras, garantizando la calidad asistencial, y los sindicatos y partidos de izquierda denuncian su posible cierre definitivo y organizan manifestaciones. Y con la sanidad no se puede jugar. A los ciudadanos les siembra inquietud leer un día que las autoridades sanitarias garantizan la continuidad del hospital y al día siguiente a la oposición anunciando lo contrario. Alguien miente. En octubre se sabrá el nivel de responsabilidad que tienen unos y otros. Si Piñor no abre, serán los del PP los que estuvieron engañando a la población. Si lo hace, serán los del PSOE y BNG los que la estuvieron alarmando innecesariamente. Ayer el Concello de Ourense acordó instar a Xunta «a garantir que o hospital de Piñor non será pechado temporal nin definitivamente» sin dar un solo dato objetivo en el que cimentar la petición. Tan solo literatura, piropos al anterior gobierno (del PSOE y BNG, por supuesto) y críticas al actual. El ejercicio de gobernar tendría que llevar aparejada la responsabilidad de evitar alarmismos, no fundados, en la población y dejar a las instituciones al margen de la política partidaria. La moción de ayer tiene demasiado tufo partidista.