El matrimonio que vive encima del establecimiento que ardió se ha visto obligado a abandonar su casa varios días
19 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La madrugada del 18 de febrero de 2010 no se borrará fácilmente de la memoria de Concepción Cerdeira Pérez y de José Cerdeira Camba, el matrimonio que reside justo encima de la tintorería La Única de su propiedad, aunque alquilada desde hace meses. Y es que si no llega a ser por el rápido aviso de un vecino al 112 al ver el humo saliendo del bajo, no saben lo que les podría haber ocurrido.
José Cerdeira reconoce que el susto fue muy grande, porque ni él ni su mujer se enteraron del incendio que se originó cuando dormían profundamente sobre las 3.30 horas del jueves: «A nosotros nos despertó la policía a timbrazos y avisándonos de que teníamos que dejar la casa porque estaba ardiendo la tintorería».
En el relato de la larga noche pasada Cerdeira Camba hizo también hincapié en el sobresalto sentido al abrir la puerta de su casa junto a su mujer y ver por las escaleras un fuerte humo, que finalmente afectó a todo el techo y a la instalación eléctrica del edificio de tres plantas, aunque sólo el primero está ocupado.
La repercusión del fuego se dejaba notar aún ayer en su vivienda, no solo por la falta de luz sino por el fuerte y desagradable olor del humo impregnado en muebles y paredes a pesar de mantener las ventanas abiertas, porque los productos que ardieron eran inflamables y tóxicos. Un hecho que les obliga a abandonar su domicilio durante unos días y trasladarse a casa de su hijo.
José Cerdeira recuerda que cuando él regentaba la tintorería cubrió todas sus paredes de láminas de poliéster, un material que arde con suma facilidad. El hecho de disponer de una llave de la puerta interior del bajo facilitó el acceso de los servicios de emergencias a la tintorería para iniciar los trabajos de extinción ya que la fachada principal se encuentra protegida por una persiana metálica que dificultó en principio los trabajos de Protección Civil.
Concepción Cerdeira, al igual que su marido destacan el trabajo realizado tanto por los bomberos como por la Policía Local: «Se portaron de maravilla con nosotros y con todos los vecinos, porque estábamos muy nerviosos y además salimos a la calle en pijama y en la ambulancia nos dejaron mantas y avisaron a nuestras familias». Lamentan lo sucedido por el matrimonio que lleva la tintorería en la actualidad, al señalar: «Son gente muy trabajadora».