Terminó ayer en la ciudad la sexta edición de la Mostra de Teatro Infantil, MOTI. Los más pequeños se lo pasaron bien en los espectáculos celebrados. En el Campus actuó la compañía Trompicallo poniendo en escena Nadarín . Este protagonista es quien introduce al público en el fondo del mar, llevándolo por un mundo lleno de pequeños peces, centollos, ostras, ballenas o caballitos de mar, entre otros. Jugando, Nadarín y su amigo extraen una perla de una ostra, lo que provoca la aparición de un pez grande, con una gran fuerza destructiva. Perseguirá la protagonista provocando un desequilibrio en esa sociedad subacuática, haciéndose necesario ponerle remedio. En el Auditorio, Le Lutin Théâtre D'Images ofreció el espectáculo Pez pescador . Se trata de una propuesta para compartir hablando de los peces, de la pesca, de los seres humanos. Mucha plástica para impresionar al joven espectador explorando el universo onírico de la pesca y el mar, con varias lecturas posibles. Una tarde llena de imaginación y color para los escolares en una iniciativa que pretende iniciarlos en el arte dramático como medio para crecer y desarrollarse. Danza teatro. Y en el Teatro Principal, la compañía galaico cubana y de pequeño formato Entremans, puso su grano de arena con la obra Concerto desconcerto , de Alexis Fernández. Dirigida a niños de más edad, es una propuesta de danza teatro. Como se ve, la programación resultó variada para despedir esta mostra con el final del año. Los escolares seguirán disfrutando con sus vacaciones, puesto que aún quedan muchos días de asueto antes de volver a las aulas.