La oferta de suelo de titularidad municipal en la finca Mariñamansa no ha tenido hasta ahora el eco esperado por el gobierno local. Ni siquiera el tirón que se presume a El Corte Inglés, cuyo tantas veces anunciado desembarco sostiene desde hace años grandes expectativas para esta zona, se ha dejado sentir en estos momentos de crisis. A punto de cerrarse el plazo para la presentación de ofertas públicas de compra, conocida y publicitada desde hace más de dos meses, en el Concello de Ourense no tienen ni una sola oferta en firme. Es posible que llegue alguna antes del sábado, pero en medios municipales se admite que será difícil consumar esta enajenación, signo inequívoco de la profundidad de la crisis económica actual.
El Boletín Oficial de la Provincia publicó los correspondientes anuncios el pasado 22 de septiembre. Luego llegó el del Diario Oficial de Galicia, el 6 de octubre. A partir de ahí, se cuentan sesenta días, de tal modo que el sábado, 5 de septiembre, finaliza el plazo. La apertura de plicas, en el supuesto de que llegue alguna, se hará el día 14 de diciembre a las 11.45 horas.
De no aparecer ofertas, algo que entra dentro de las realistas perspectivas del gobierno municipal, la concejala de urbanismo, Áurea Soto, indica que se mantendrá el mismo objetivo, que es el de vender unos terrenos que llegaron a titularidad del Concello de Ourense por las vía de las cesiones obligatorias.
Cubierto ese primer trámite, además, el gobierno local podrá negociar directamente con eventuales compradores, de la misma forma que recientemente ha hecho el ayuntamiento coruñés y el compostelano con suelos obtenidos por cesiones.
Interés ha habido, sobre todo para la parcela de 2.000 metros cuadrados destinada a uso terciario con una edificabilidad de 3.920 metros cuadrados. Pero que haya alguna empresa dispuesta a hacer frente a su precio de salida, de 2,47 millones de euros, es otra historia.
Más difícil, de todos modos, se presenta la venta de la parcela destinada a uso residencial. Son 1.948 metros cuadrados, con una edificabilidad de 9.030 metros cuadrados en una torre de diecisiete plantas. Este terreno se ofrece con un precio de salida de 2,65 millones de euros, sin descartar la posibilidad de la permuta, una práctica tan habitual en las negociaciones entre propietarios de suelo y promotores o constructores.