A diario los ordenadores de las redacciones casi petan con decenas de correos de quien quiere colocar o colocarse en las páginas. Los organismos oficiales, instituciones o partidos políticos a punto están de bloquear los servidores con comunicados supuestamente interesantes. Se estila ahora la convocatoria en la que se advierte que solo tienen acceso a los actos «los gráficos» (fotógrafos y cámaras, para entendernos) y que «ao final mandarase nota». Es decir, estate quieto en la redacción que ya te digo yo lo que pasó y lo que me interesa que cuentes. Cuando hay ruedas de prensa, lo común es escuchar «eso ahora no toca» cuando haces una pregunta que no está en el guión. Cuando el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, convocó a los medios en una visita al polígono de San Cibrao dijo «ahora no toca» cuando se le preguntó por la fusión de las cajas de ahorro. Cuando el conselleiro de Industria, Javier Guerra, visitó la Tecnópole contestó «ahora no toca» cuando se le preguntó por el mismo asunto. Y cuando los presidentes de los empresarios gallegos y ourensanos fueron interpelados por el citado caso respondieron «ahora no toca». ¿Cuándo toca escuchar opiniones sobre lo importante? ¿Cuándo estarán al servicio de la sociedad y no al revés? ¿Cuándo volverá el periodismo? ¿Cuándo?