La evolución de Cáceres hace concebir una mínima esperanza sobre su vida

La Voz

OURENSE

El último parte médico ofrecido ayer a primera hora de la tarde en España, por la mañana en Argentina, manifestaba que el ex jugador del Celta Fernando Cáceres sigues en estado «muy grave y con riesgo de vida, aunque estable», después de que en la jornada del lunes fuese sometido a tres intervenciones quirúrgicas, en la última de las cuales le extrajeron el globo ocular derecho, según informó el director del hospital Ramón Carrillo, donde se encuentra ingresado en estado de sedación.

A pesar de que su situación sigue siendo «crítica», su evolución hace albergar unas pequeñas esperanzas en que pueda salir del trance y sobrevivir, aunque en ese caso los daños son de momento imprevisibles. Es segura la pérdida de visión, y probable pérdida de audición e incluso de una parálisis, pero el director del centro hospitalario indicó que es algo que no se puede predecir en su estado actual.

Una de las noticias que invitan a tener algo de optimismo es que el ex futbolista tuvo una reacción al dolor en el hemisferio derecho, que es el dañado, lo que se puede considerar como una evolución favorable. Además las primeras veinticuatro son las más críticas, por lo que una vez que han transcurrido más de dos días desde el tiroteo que sufrió cuando conducía su vehículo, y al permanecer en un estado de estabilidad dentro de la gravedad, las esperanzas que se pueden concebir son mayores.

Ayer declararon ante el fiscal Fabián Hualde los dos menores detenidos como presuntos autores del ataque, a quien habían identificado la mujer que acompañaba a Cáceres y el chófer al que habían atacado previamente los agresores. Los dos chicos aseguraron que en el momento de los hechos se encontraban en otro lugar.

Más reacciones

Durante la jornada de ayer se siguieron sucediendo las reacciones del personas que han compartido equipo con Cáceres. Muchos ex compañeros en los distintos equipos argentinos en los que jugó acudieron al centro médico para visitar a los familiares e informarse de su situación, así como desear su restablecimiento.

Entre los que ayer se sumaron a los deseos de recuperación está el entrenador del Deportivo, Miguel Ángel Lotina, que dirigió a Cáceres en el Celta: «Desde aquí, lo único que podemos hacer es rezar. Era de esos jugadores que te gusta tener en la plantilla porque siempre iba de cara y te pedía que hicieses lo mismo con él. Como futbolista, todos lo conocéis», comentó el de Meñaca.