El frente común de PSOE y BNG se resquebraja

OURENSE

El de ayer fue un pleno atípico en la Diputación ourensana. El frente común que habitualmente forman PSOE y BNG contra el gobierno provincial se resquebrajó en varias ocasiones. Socialistas y nacionalistas dieron o recibieron apoyos puntuales del Partido Popular en determinados asuntos y solo hubo unanimidad en puntos de trámite o con escaso contenido político.

Las diferencias comenzaron con el debate de las nuevas tasas del servicio de recogida de basura de 34 municipios. Tras la intervención crítica del diputado nacionalista Alfonso Grande, que consideró excesiva la subida en algunos municipios, el portavoz socialista sorprendió con un tirón de orejas a sus compañeros de oposición. Las tasas, dijo, deben cubrir el coste del servicio porque en caso contrario se puede resentir la prestación de otros servicios. Plácido Álvarez, portavoz del PP, agradeció el apoyo y dijo al diputado del BNG: «O día que estea no goberno verá as cousas como Alfredo e máis eu».

Las tornas cambiaron, sin embargo, a la hora de debatir una moción de los nacionalistas reclamando que el Gobierno central tuviera en cuenta la dispersión y el envejecimiento de la población en el reparto de los fondos de inversión local. En este caso, previa aceptación de una enmienda del PP por parte del BNG, el gobierno provincial apoyó la iniciativa. Alfredo García se quedó entonces solo en la defensa de Zapatero. Lo hizo alegando que la petición está hecha fuera de plazo y recordó que el plan estatal «funcionou ben este ano».

El PP estaba dadivoso y finalmente se alcanzó la unanimidad de los tres grupos cuando el gobierno, al igual que el BNG, aprobó una moción socialista para crear una línea de subvenciones específica para financiar actividades culturales en los ayuntamientos de la provincia.