La intervención causa cortes de tráfico, cierre de tramos del paseo peatonal y perjuicios en los accesos a las termas
18 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Las riberas del Miño están revolucionadas. Las máquinas se han ido apoderando, poco a poco, del espacio público para dar el último empujón a la mejora de la red de saneamiento de la ciudad, que está pendiente desde que en 1997 fuera declarada como obra de interés general por el Gobierno central.
La envergadura de la actuación, que supone una inversión de casi 24 millones de euros y actuar desde Oira hasta Eirasvedras de manera casi simultánea durante tres años, hace que nadie esté a salvo en la zona norte de la ciudad de sufrir sus consecuencias. Cortes de tráfico, cierre de tramos del paseo termal de las riberas del Miño, ocupación de parques públicos para acumular el material de la infraestructura, desperfectos en los accesos a la zona termal son algunas de las consecuencias directas de la intervención ejecutada por el Ministerio de Medio Ambiente.
Ribeira de Canedo
En la actualidad, la principal zona afectada por las obras de saneamiento es la más próxima al Puente Nuevo. El vial de conexión entre el barrio de A Ponte y el casco urbano estuvo cortado durante unos días en el mes de agosto, con el perjuicio que eso supuso para la circulación rodada. Ahora, le toca el turno a la calle Ribeira de Canedo (antigua calle General Aranda), que se encuentra cerrada a cal y canto para la instalación de las tuberías necesarias para la mejora de la red de saneamiento de la capital ourensana.
Los cortes también los sufrieron los usuarios del paseo termal de las riberas del Miño. En este caso, la zona más afectada fue la que va desde el Puente Nuevo hasta Oira, ya que a lo largo del último año y medio se han cortado varios tramos. En la actualidad, el caminante puede utilizar todo el paseo, aunque en algunos puntos el recorrido se reduce sensiblemente debido al trabajo de las máquinas excavadoras.
Otro espacio que sufre los daños colaterales de la mejora de las riberas del Miño es el entorno de Os Remedios. Allí, un parque público se está utilizando para almacenar el material destinado a la intervención.
Tampoco en la zona termal se han librado de las consecuencias de las obras, ya que desde hace meses el acceso a las termas del Muíño da Veiga se vuelve imposible a poco que caigan unas gotas de lluvia.