Pese a que durante las últimas semanas la empresa Copasa ha guardado silencio sobre el proceso de adjudicación del contrato de limpieza viaria y recogida de basuras de la capital, sus responsables emitieron ayer sus primeras opiniones sobre el asunto, coincidiendo con la víspera de la convocatoria de la junta de gobierno que previsiblemente convertirá hoy en oficial la resolución del contrato.
Coincidiendo con la presentación de los resultados del 2008, José Luis Suárez, presidente de la constructora ourensana que lidera la unión temporal de empresas que obtendrá el contrato, afirmó que las referencias que tenía sobre el procedimiento abierto por el Concello de Ourense para el concurso de la recogida de basuras y limpieza viaria de la capital eran «a través de ustedes, los medios de comunicación». Suárez sí afirmó, no obstante, que la resolución del concurso «va en esa dirección y espero que culmine», haciendo referencia a que su compañía era la mejor posicionada a la hora de adjudicarse la prestación pública que está en juego.
Seguridad
Sin embargo, a renglón seguido y fuera de los círculos formales, el presidente de Copasa afirmó que la oferta presentada por esta constructora -que concurre con Fomento de Construcciones y Contratas y Geseco-, «ha sido invencible». Se refiere José Luis Suárez a que la propuesta presentada por el grupo partiendo de las exigencias contempladas en el pliego de bases ha sido de mayor solvencia que la presentada por el resto de competidores.
Estas afirmaciones contrastan con el silencio que ha venido manteniendo Copasa en las últimas semanas, particularmente desde que se dieron a conocer las puntuaciones de las concurrentes y en las que se establecía que la constructora ourensana partía con suficiente ventaja a la hora de quedarse con la importante adjudicación.
Sus directivos también se han mantenido al margen de la polémica política protagonizada por el gobierno municipal y la oposición, particularmente entre el alcalde y el portavoz del PP durante las últimas semanas, a la hora de reprocharse la forma en la que se llevó el procedimiento de adjudicación, especialmente desde la mesa de contratación, órgano preceptivo de valoración de ofertas presentadas y de la que se fue el PP en la penúltima reunión.