Enrique Nicanor es un hombre didáctico. Dedica mucho tiempo a explicar cada concepto. Parece estar de vuelta de todo pero se muestra pletórico de ilusiones. Sus muchos años fuera de Galicia no le minaron el carácter enxebre por lo que busca en su amplio vocabulario la palabra idónea para no molestar. En el 2008 recibió en Santiago la medalla de oro de la Academia Galega do Audivisual y en Ourense el premio Toxo que tiene más de censura que de lisonja. Todo lo ve con relativismo: -La del Toxo me pareció una distinción simpática que me da una visión de cuál es la cultura ourensana que hay que comprender, ayudar y servir. -¿Le preocupan otros problemas de Ourense o sólo el festival de cine? -A mí me interesa mucho lo rural, el ámbito de lo rural. -¿Y qué le parece que la provincia perdiese 100.000 habitantes en 30 años? -Terrorífico. Y que hay que hacer algo. Observo otra tendencia, positiva, de vuelta a lo rural de los mileuristas que viven en la capital. Pero hay que hacer un plan, hay que potenciar el rural para evitar la despoblación. Y fomentar el turismo. -¿Y que cerca del 70% del campo ourensano esté improductivo? -Otra barbaridad. -¿Cómo ve la posible pérdida de Física por el campus de Ourense? -Yo no opinaría mucho. No soy experto en la materia. No sé si es correcto o no. -Cuando dicen que vino a jubilarse, ¿lo percibe como piropo o demérito? -No lo sé. No lo había oído nunca. En mi negocio, uno no se retira nunca. Tengo demasiadas cosas que hacer todavía.