Fue en la liga EBA y los contendientes eran el ABO Ourense y el Cambados. Ambos se disponían a jugar un partido de baloncesto, pero el protagonismo arbitral lo transformó en una competición de tiros libres de dos horas de duración, en el que la Cambados salió victorioso.
Aunque hay precedentes, es difícil encontrar alguno de similares características, por lo que apunta a que Ourense vivió un partido de récord que pasará a la historia. Fue en la temporada 91/92 en la ACB. Se enfrentaban Forum Valladolid, donde jugaba el mítico Sabonis, y Granada. El resultado de este encuentro fueron 65 faltas señaladas y con datos tan curiosos como jugadores a los le señalaron 19 faltas a favor o alguno que llegó a lanzar hasta 30 tiros libres.
El caso de Os Remedios del pasado domingo fue algo similar. La secuencia del partido comenzó con la nula permisividad en la zonas y sobre todo a los pívots locales, que entre los dos jugaron apenas quince minutos.
A continuación, a pesar de ser un deporte de contacto, los colegiados David Posada Rouco y Pablo Manuel Sanjurjo Poveda siguieron con su recital arbitral señalando casi todos los contactos que había entre jugadores de uno y otro equipo en cualquier zona de la pista. Y así fueron transformando el choque en concurso de tiros libres pitando 71 faltas personales, incluidas tres técnicas, y lanzando hasta 99 tiros libres, 39 por parte local y 60 por los visitantes que anotaron más del 50% de sus puntos de esta forma. Como iba de récord, al final hubo más faltas personales que puntos del vencedor.