El presidente de la Diputación, José Luis Baltar, se posicionó ayer sobre la polémica decisión de la federación vecinal de concederle una insignia de oro por su apoyo a Limiar. El político popular se desmarcó de la decisión de los dirigentes vecinales: «Eu son inimigo de insignias e homenaxes e non sabía absolutamente nada de algo que nin me interesa nin é o momento».
A pesar de calificar de «inmerecido» el reconocimiento que ha recibido de la federación vecinal, Baltar Pumar aseguró que aceptará la insignia en el acto previsto para el próximo siete de octubre en el auditorio de Ourense: «Agora teño que ser consecuente co que se fixo e por quedar ben cos que non me poden ver non podo quedar mal cos señores que tiveron a delicadeza de facerme ese recoñecemento».
Sobre la falta de mayoría de respaldo a la decisión de la directiva de Limiar -solo participaron en la votación 26 de las 45 asociaciones de la federación- Baltar indicó: «Os que non asistiron xa sabiamos que non ían aceptar a proposta».