La labores se han convertido en el refugio del tiempo libre de muchos ourensanos. Uno de ellos es María del Rosario Álvarez Pérez (Charo). Siempre le han gustado, pero desde hace 15 años ha centrado parte de su tiempo al encaje de bolillos. Un tiempo que ha utilizado no sólo para disfrute personal sino también enseñando a otros, concretamente en la parroquia de la Asunción. Todo este tiempo de aprendizaje se ha resumido en una exposición se podrá ver hasta el día 16 de septiembre en la rúa da Liberdade, nº14 de la capital ourensana. En ella, los visitantes descubrirán que hay vida más allá del encaje de Camariñas. Se confecciona con bolillos e hilo en Bruselas o Italia, entre otros. Y cada uno tiene su diferencia. Charo ha ido poco a poco descubriendo este mundo. En ocasiones viajando y en otras recibiendo en Ourense a personas que dominan las técnicas. En definitiva mucho tiempo dedicado a los bolillos. Tanto, que asegura: «nuestros maridos van a forma un club de afectados por los bolillos».
Aunque la mujer sigue siendo de alguna manera la destinataria de este tipo de labores, lo cierto es que cada vez son más los hombres que se apuntan. Charo asegura que además este tipo de ejercicios (el dominio de lo bolillos) es bueno para la psicomotricidad de las manos y, sobre todo, mantiene la mente ocupada. «Pasan horas como si fueran minutos», asegura. Muchos beneficios para una afición que exige de un desembolso importante al principio pero que más tarde el gasto es el mínimo. «Quiero que la gente vea que existen más encajes de bollillos que los de Camariñas y que no resulta difícil hacerlos», comenta. La exposición se podrá visitar con horario de 19.00 a 20.00 horas pero los trabajos no se venden. «Son muchas horas de trabajo. No sabes qué precio poner», afirma.