La última feria del mes de agosto en O Carballiño se vivió con cierto sobresalto desde primeras horas de la jornada ya que alrededor de las 10.40 horas de ayer, los vecinos de los edificios de las galerías Ango, más próximas a la avenida Julio Rodríguez Soto, alertaron a los miembros de la agrupación local de Protección Civil de un fuerte olor a quemado y una gran e intensa humareda negra procedente de un entresuelo, existente sobre una tienda de telefonía móvil, que solía utilizarlo habitualmente como almacén.
Hasta el lugar se personaron con celeridad dos coches de bomberos de la agrupación de voluntarios y varios agentes de la Guardia Civil y de Policía Local que procedieron de forma inmediata a cortar la circulación del tráfico en el tramo más cercano al lugar del suceso, ante el temor de que el incendio se propagase a un laboratorio próximo y que el calor provocase la explosión de los cristales de las ventanas.
En apenas quince minutos la rápida intervención de Protección Civil permitió controlar el incendio, primero con la utilización de extintores y después con las motobombas que lo dieron por totalmente sofocado.
Fue un incendio pequeño, según datos facilitados por miembros de la propia agrupación carballiñesa que participaron en la extinción, aunque ardió casi todo lo que se encontraba dentro del almacén, la mayoría papeles, documentos, facturas y algunos materiales inflamables de la tienda.
Hasta el lugar se personaron varios miembros del grupo de gobierno, el alcalde que pasaba por casualidad por la zona en ese momento y los concejales de Obras y de Tráfico para comprobar el alcance del incidente. El regidor Carlos Montes reconoció que tras un primer peritaje todo apunta a que el fuego se originó en el cuadro eléctrico del comercio.
Alabó la rápida intervención de Protección Civil y, sobre todo, la decisión de acordonar la zona con un amplio perímetro de seguridad y evitar el paso de la circulación rodada cuando confirmó que se trataba de un lugar sensible cerca de puestos ambulantes asistentes debido a la celebración de la última feria del mes, con mayor tránsito en la mañana de ayer y ante el temor de tener que desalojar a los vecinos del inmueble afectado.
El alcalde confirmó que en el edificio afectado reside en el primero una mujer recién operada de corazón y en el sexto una minusválida lo que obligó a pensar en la puesta en marcha de un dispositivo especial para su evacuación si fuera necesario.