La amplia trayectoria profesional y la presencia en la vida social de O Carballiño le han valido a la Confitería Cerviño el premio Azougue, el nombre del dios Mercurio, protector del comercio para los romanos, de este año y un reconocimiento al trabajo desarrollado ya por cuatro generaciones.
-En verano con el aumento de las citas festivas por toda la provincia ¿tienen que ampliar su plantilla habitual?
-Sí, actualmente tenemos trece trabajadores, aunque en fechas determinadas y puntuales como el verano o también las navidades contamos con tres personas más, porque hay que tener en cuenta que son fechas en las que en las casas con las fiestas y, sobre todo, en los restaurantes, se duplica la actividad y nosotros nos vemos obligados a reforzar el personal para hacer frente a la demanda que tenemos.
-¿No se nota entonces la crisis económica en las cañas?
-La verdad es que no, de momento al menos no tenemos crisis y los clientes se mantienen.
-La caña es, por supuesto el producto estrella
-Sí claro lo que más nos piden es la caña, trabajamos también otras cosas, como el pastel de almendra, pero el producto estrella es la caña que además recomiendan algunas guías de viaje.