Las discrepancias en el PSOE de Vilariño se trasladaron ayer al BNG, propiciando que Ventura Sierra pudiese regresar a la alcaldía tras dos años en al oposición. Los dos ediles del BNG votaron de diferente manera por el nuevo candidato a alcalde. Mientras que Carlos Rodríguez apostó por el socialista José Antonio Basteiro, siguiendo las directrices del partido, su número 2 votó por su compañero, lo que provocó que el empate a tres votos entre Basteiro y el popular Ventura Sierra devolviese la alcaldía a Sierra por haber sido la lista más votada en las últimas elecciones.
Se terminaban así los dos años de bipartito, a cuyos miembros el propio Sierra se apresuró a reprochar su actuación nada más comenzar la sesión. El nuevo alcalde achacó la dimisión de Arcadio González al archivo de la querella que este había interpuesto contra Sierra por supuestas irregularidades en la residencia. «Se teñen un pouco de dignidade, pidan perdón polo dano feito», les reprochó. Unas palabras que no fueron bien recogidas por Arcadio González, que reiteró su dimisión por «cuestións persoais» y anunció que esta misma semana renunciará a su acta como concejal. Por su parte, el nacionalista Carlos Rodríguez recordó que «desde setembro de 2007 ata o pasado decembro non tivemos responsabilidade no goberno», para después reconocer que el bipartito no había funcionado, «pero a aposta está feita e o BNG vai responder». Unas palabras que no tuvieron validez a la hora de votar, lo que provocó la elección de Sierra. Sus primeras palabras fue culpar a parte del público «de que teña que coller a pataca ardente» para después anunciar que iniciará los trámites para poner en marcha la residencia.