Montealegre se prepara para ser el primer parque botánico de Galicia

La Voz

OURENSE

El proceso de expropiaciones no se cerrará hasta los próximos meses, pero el alcalde de Ourense y su concejal de medio ambiente, Francisco Rodríguez y Demetrio Espinosa, presentaron ayer el proyecto con el que se pretende transformar el área de Montealegre para convertirla en el primer parque botánico de Galicia. De los 160.000 metros cuadrados en los que se asienta esta intervención, que representa la suma de 54 parcelas, las dos terceras partes se destinan a jardín botánico, mientras que los otros 50.000 metros cuadrados quedan en reserva, a expensas de un posterior desarrollo.

La recuperación de este emblemático espacio natural permitirá, en palabras del regidor, cumplir con lo que hasta ahora ha sido la «promesa política máis incumplida» de las últimas décadas, por cuanto partidos y candidatos de toda clase y condición llevaban de forma invariable este asunto, pero no se ha afrontado hasta ahora.

Expropiaciones

El gobierno local destinará este año al proyecto, aparte de los 900.000 euros que corresponden a las expropiaciones, 600.000 euros para las primeras intervenciones, con una previsión en torno a los dos millones de euros en los presupuestos municipales del año 2009. El proyecto, en cualquier caso, se plantea con vocación de trascendencia y futuro, más allá de la inminente mejora, pensando en las futuras generaciones. No es un proyecto para el mandato de una corporación, sino que va más allá, pensando en las próximas generaciones.

Destacó Demetrio Espinosa, dos aspectos de esta actuación municipal. Por un lado, permitirá crear «emprego verde» más allá de la mera actividad de jardinería; por otro, se formalizarán nexos de contacto con la universidad, con el fin de aprovechar las posibilidades que el espacio ofrece para actuaciones concretas en I+D+i.

El nuevo parque botánico será, según el edil y portavoz municipal socialista, único en Galicia y se convertirá en lugar de referencia de Galicia y el norte de Portugal, pues, de acuerdo con su información, hay que ir hasta Gijón para encontrar otro jardín de similares características, con distintas condiciones y alejado de la realidad que ofrecerá Ourense. Se trata, en fin, de preservar en el arco atlántico los últimos vestigios del bosque mediterráneo.