El proceso de expropiación de fincas y viviendas necesario para la construcción de los accesos al centro comercial Carrefour fue una de las principales trabas que demoraron el proyecto. No fue hasta finales del 2007 cuando el Concello de Ourense logró un acuerdo con todos los afectados para liberar los terrenos necesarios. El principal escollo era la expropiación de cuatro casas, que se solucionó con un convenio entre el gobierno local y los propietarios en el que se les aseguraba la garantía jurídica a los nuevos derechos -pisos y compensaciones económicas- adquiridos por las familias afectadas. Treinta afectados En total, el Concello tramitó el pago de 925.000 euros por la expropiación de 52 parcelas -incluidas las viviendas que ahora tendrán que derribarse- que pertenecían a 32 vecinos afectados. El millón de euros que tuvo que desembolsar la institución local le llega de la indemnización que pagó la firma francesa Carrefour en el acuerdo alcanzado para evitar el derribo del hipermercado. Al precio de las expropiaciones se suma el coste de la intervención, que supone una partida económica de 5,2 millones de euros.