Dos dimisiones en el mismo día

OURENSE

El director general de recursos humanos y el jefe de personal del Concello de Ourense renuncian a sus cargos por diferencias con el concejal Rodríguez Penín

26 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La crisis en el área de personal del Concello de Ourense ha estallado. Los acontecimientos se precipitaron y el director general de recursos humanos, David del Río Balado, formalizó ayer su renuncia, en una jornada en la que el funcionario que recientemente había asumido el puesto de jefe de personal, Javier Freire, también hizo lo propio. La imposible sintonía con el concejal de personal, el socialista Antonio Rodríguez Penín, ha llevado a ambos a tirar la toalla, visto que el alcalde y máximo responsable del gobierno municipal, el también socialista Francisco Rodríguez, no parece dispuesto a poner en entredicho y someter a la lupa la discutida gestión de su compañero y amigo, cuyas maneras han chocado incluso con otros integrantes de su mismo grupo.

La renuncia del director general de recursos humanos es la segunda que se produce en el mismo departamento, asociada en ambos casos a la dificultad del trato e imposible entendimiento con el concejal de personal, Antonio Rodríguez Penín, que desde el mismo momento en que accedió al cargo se apoyó en la experiencia de un funcionario de su absoluta confianza, Javier García Gago, conocedor como pocos de las interioridades del servicio, después de haber permanecido en el mismo puesto durante los últimos años de mandato del PP.

La confianza de Rodríguez Penín en García Gago, a pesar de que el alcalde confirmó su cese como jefe de personal en octubre, se ha mantenido desde entonces. A su mano y estilo atribuyen medios políticos y sindicales municipales la última y controvertida Relación de Postos de Traballo (RPT), igual que el acuerdo regulador.

El ascenso de Javier Freire, a propuesta del alcalde y del director general de recursos humanos, se produjo después de una reconocida buena gestión en el departamento de servizos xerais. El equipo Del Río-Freire no logró, sin embargo, llevar a la práctica sus proyectos, al chocar con el concejal de personal y su particular manera de hacer las cosas. El edil vería siempre con recelo al joven director general, que ganó el puesto frente a la candidata que gozaba del apoyo de Rodríguez Penín.

Recelos internos

Relegados para las decisiones importantes, los responsables técnicos del departamento de personal se vieron cada día más aislados por el concejal. A pesar de los recelos que despierta la gestión del edil entre alguno de sus compañeros del equipo de gobierno, la amistad que Rodríguez Penín mantiene con el alcalde hace que la mayoría opte por un prudente silencio y dejen hacer. Evitan así el enfrentamiento con un concejal que también goza del favor y la indisimulada complicidad del secretario de política municipal del PSOE en Ourense, Antonio Vallejo, en su día representante del PSOE en la comisión negociadora de las condiciones del bipartito y engranaje fundamental del gabinete político del alcalde.

David del Río y Javier Freire renuncian a sus puestos de responsabilidad en el organigrama técnico del Concello de Ourense sin haber tenido ocasión de demostrar su capacidad en cuestiones tan importantes como la negociación de la RPT, el acuerdo regulador, o la selección y contratación de personal, que asumió el concejal con personas de su estricta y máxima confianza, con el único respaldo de las minoritarias secciones sindicales de UGT y CIG.