La visita en el ecuador de campaña a lugares con buenos recuerdos para Quintana, Baltar y Vázquez tocó su fibra sensible
22 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Ya ha transcurrido la primera semana de campaña y los líderes de los tres grandes partidos se tomaron ayer un descanso. Tanto Anxo Quintana, como Jose Luis Baltar y Manuel Vázquez eligieron para sus mítines lugares que les traían buenos recuerdos personales y su discurso se hizo más sentimental de lo habitual.
Jose Luis Baltar estuvo en Nogueira de Ramuín. «Eu nacín en Esgos, pero na política nacín aquí e nunca houbera sido nada en política se non fora polo voso cariño», dijo el presidente de la Diputación al medio millar de vecinos reunidos en la plaza del Concello. Baltar lamentó que PSOE y BNG quieran verle fuera de la política, pero advirtió de que «van fodidos porque xa quedan atrás os que van a levar a bandeira do baltarismo e de Baltar», dijo señalando a su hijo, Jose Manuel Baltar. Este también tuvo oportunidad de hablar ante el público y, además de mandar algún que otro recado a socialistas y nacionalistas, recordó con cariño su etapa escolar en Nogueira.
Manuel Vázquez, por último, eligió O Carballiño para pasar la jornada del sábado. El socialista convocó a los empresarios de su localidad para celebrar una comida. Acudieron 45 personas -un 90% hombres- y la cita parecía más una comida entre amigos que un acto electoral. El candidato, que llegó casi media tarde porque venía del mitin de Zapatero en Vigo, habló solo un par de minutos y lo hizo para dar ánimos a los empresarios ante la crisis y para prometerles su apoyo incondicional desde sus responsabilidades de gobierno. Tras compartir mesa y mantel con ellos entre risas y bromas, Vázquez tuvo la oportunidad de retirarse a descansar durante unas horas en su aldea de Montes.
El candidato a la presidencia de la Xunta del BNG, por su parte, visitó la aldea de Froufe, en Baños de Molgas, muy cerca de su Allariz natal acompañado del número uno ourensano, Alfredo Suárez Canal. Allí había pronunciado su primer discurso público en el año 1977, cuando daba sus primeros pasos en el sindicalismo agrario. Tras las elecciones del 2005 en las que el nacionalismo alcanzó por primera vez responsabilidades de gobierno, este lugar fue también el primero que visitó.
Ayer acudieron a verle medio centenar de vecinos -aunque muchos viajaron en coches desde pueblos de los alrededores- y su recuerdo permanecía vivo. Tras pronunciar un emotivo discurso en el que comparó la ilusión de su primer mitin con la que vive en esta campaña, el candidato compartió unos minutos de conversación informal con los asistentes. Habló, por ejemplo, con el ganadero Augusto Casal, y juntos recordaron, según relataba el vecino, que «ó principio non tiñamos de nada e había que pór vinte duros ó mes para o partido». Quintana tomó después un chupito de licor café en el bar-ultramarinos del pueblo conocido como El Corte Inglés, que conserva una fotografía de su visita en el año 2005, y siguió su camino.