El incendio en un edificio del casco histórico obliga a demoler parte de la fachada

M. V.

OURENSE

Un incendio cuyas causas aún se están investigando causó ayer importantes desperfectos en una vivienda del casco antiguo de la capital ourensana y obligará a demoler parte de la fachada del inmueble.

Así lo acordaron ayer técnicos municipales y de la empresa constructora horas después de que las llamas asolaran casi la totalidad del interior de las tres plantas del edificio situado en el número 12 de la rúa Cervantes, en pleno corazón de la ciudad. Fueron los obreros que trabajan en las obras de rehabilitación del edificio los que se percataron del incendio, minutos antes de las nueve de la mañana, y avisaron de inmediato a los bomberos de la capital.

Fuentes del propio cuerpo confirmaron que dos coches auto bomba y una autoescalera se desplazaron enseguida al lugar del incendio. Para cuando llegaron las llamas, que se habían iniciado en alguna de las dos plantas superiores, ya habían afectado a una parte importante del interior del edificio por lo que fue necesario que los agentes sofocaran el incendio desde dentro, no pudiendo hacer uso de la autoescalera.

Derrumbes parciales

Esta circunstancia hizo especialmente laboriosas, a la vez que peligrosas, las labores de los bomberos puesto que mientras utilizaban las mangueras para extinguir las llamas del interior, se produjeron varios derrumbamientos parciales de tabiques y forjados, ya que la estructura del edificio, de construcción antigua, era de madera. Finalmente no hubo que lamentar daños personales y los agentes consiguieron dar por finalizada su tarea minutos antes de las once de la mañana.

Antes de regresar a la base los efectivos tuvieron que acudir al edificio anexo al afectado por el incendio, el número 10, para ventilar las viviendas debido al intenso humo que se había colado en el interior. En una de ellas reside una mujer de avanzada edad que no tuvo que ser desalojada ni sufrió daño alguno, según confirmaron fuentes de Bomberos.

Ya por la tarde, y debido a las graves consecuencias del fuego, los técnicos acordaron el derribo de la parte superior de la fachada, concretamente la de la tercera planta, debido al riesgo de que se desplome. Será la propia empresa encargada de las obras, Diego Mar S. L., la que afronte esa demolición, cuyos preparativos comenzaron ayer y se prolongarán, según apuntan desde el Concello de Ourense, hasta hoy por la mañana. Es por ello que se ha hecho necesario restringir la circulación de vehículos entre la rúa das Burgas y la rúa do Baño. Además el tramo afectado por la obra quedará cortado a peatones.