Dice la canción que treinta años no es nada pero a la Carta Magna parece que empieza a pesarle la edad. Es lo que se intuye escuchando la opinión de muchos de los que ayer participaron en los actos de celebración de la aprobación de la Constitución española, partidarios de que a corto plazo comiencen a abordarse cuestiones como la reforma de los capítulos referentes a la monarquía o a la territorialidad.
Treinta años después de aquel 6 de diciembre de 1978, Ourense quiso acoger un acto conmemorativo que concentró a un amplio grupo de autoridades de diversos ámbitos, así como de escolares de toda la provincia, desplazados hasta el Auditorio de la capital con la excusa de recibir los premios del concurso que convoca anualmente la Subdelegación del Gobierno para celebrar la festividad.
La ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino, Elena Espinosa, presidió la jornada con un discurso en el que destacó «la paz, igualdad, progreso y desarrollo» que se han conseguido durante tres décadas y aprovechó su alocución para incidir en que la asignatura de Educación para la Ciudadanía responde al cumplimiento del artículo 27.2 de la Carta Magna.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno, Camilo Ocampo, se refirió a los veinticinco años del concurso escolar como prueba del interés que sienten los jóvenes, cada vez mayor, por el contenido de la Constitución. Respecto a los trabajos ganadores, Ocampo destacó que hablan de temas como la inmigración, la explotación sexual o la igualdad entre hombres y mujeres. Ni una palabra, eso sí, sobre reformas.