El teniente alcalde vincula la modificación presupuestaria a la solidez «ideolóxicoa y de «proxecto» del gobierno local
27 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Interpretan distintos papeles, aunque es seguro que no los pactan previamente. El alcalde, más institucional, como un peldaño por encima, habló de dinero, de contención y de solvencia financiera. Su discurso es el del goberno municipal y más goberno municipal . El teniente alcalde va en otra onda. Se reserva la intervención política. Sesuda. «Aquí estamos, non?», fue su prólogo. «Lonxe dos díxome díxome e das propostas e os globosondas malsáns que se lanzan dende determinados sectores, o que hoxe facemos, que é presentar un plan especial de investimentos cun contido profundamente social e profundamente antricrise, o que demostra é a solidez deste goberno».
Y, además, que nadie lo vaya a dudar: el bipartito local se sustenta en «bases ideolóxicas firmes», como prueba, según Alexandre Sánchez Vidal, la modificación presupuestaria presentada ayer y que es, tómese literalmente, un «exercicio práctico de solidez de goberno, de solidez interna, de solidez de proxecto, e de solidez ideolóxica». Es decir, que se olviden los agoreros y quienes hurgan en las diferencias que, en público y en privado, mantienen los socios de gobierno.
Nadie vaya a decir luego que no se sigue la indicación de transmitir la imagen de buenrollismo que han pactado los jefes en Santiago.
Tan bien se llevan y tanta cohesión hay que ni juntos entran en la sala donde habían convocado a la prensa.
La escenificación de lo bien que funciona el gobierno local dejó hueco para el chascarrillo y la frivolidad que siempre alienta la espera. Como en una boda, dijo alguien. Sánchez Vidal y García Mata esperaron en el salón de plenos. Les faltaba el pitillo y el chaleco de colores. Superados los minutos de retraso, llegó el alcalde, con su concejal de hacienda. Se dieron la mano, los fotógrafos recogieron la imagen, cada cual colocó su discurso y tan amigos.