Puri Nóvoa es una de los 15 farmacéuticos inspectores de salud pública de la provincia. El lunes iniciaron una campaña de movilizaciones.
-¿Por qué protestan?
-Hacía 30 años que no se convocaban oposiciones para farmacéutico inspector y esa labor la hacían los farmacéuticos con oficina. Cambió la ley, se prohibió esa doble actividad y en el 2006 se convocó una oposición y el problema es que solo cubrieron 81 plazas de las 100 que deberían en toda Galicia de acuerdo con la relación de puestos de trabajo. Eso supone perder 19 plazas, que la administración pretende amortizar y no convocarlas nunca más. Estamos luchando para que se convoquen hasta 100 plazas.
-¿Qué hace un farmacéutico inspector?
-Trabajamos en salud ambiental, control de aguas de consumo, piscinas, vigilancia alimentaria, control de legionella, productos químicos, etc. y con la nueva ley del tabaco, también asumimos esas inspecciones.
-¿La reducción de plazas afectará a la labor de inspección?
-No puedo decir que los medios sean insuficientes porque el trabajo lo estamos haciendo, pero hay muchas cosas que no se están haciendo regularmente y que serían de interés en salud pública, como control de aguas termales o locales de piercings y tatuajes; haría falta una búsqueda activa para salvaguardar la salud pública pero para eso hace falta gente.