La Miteu entra en su última semana. El aula de la Universidad de Zaragoza puso ayer en escena «Las tres hermanas»
21 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.En estos días el teatro en la ciudad es de los universitarios. Tras el parón del sábado para coger impulso, la Mostra Internacional de Teatro Universitario (Miteu) entra en su última semana. Antes, el aula de teatro de la Universidad de Zaragoza regaló a los que ayer acudieron al Teatro Principal una versión de Las tres hermanas, del autor ruso Antón Chéjov. Doce jóvenes artistas dirigidos por Joaquín Murillo se encargaron de poner en escena la historia del rural ruso de principios del siglo XX.
Se puso sobre el escenario una obra dispuesta a remover conciencias con la presentación de un cóctel de diferentes personalidades, relaciones y motivaciones. Definida por su propio autor como una comedia, sin héroes ni actos trágicos, pero con un amalgama de personajes que reflejan la personalidad humana y cómo se vivía en un pueblo de provincias a ochocientos kilómetros de Moscú. El autor ruso lo resume en una sola frase: «Seamos tan complejos y tan simples como la vida misma. La gente cena y al mismo tiempo logra la felicidad o destroza su vida».
Fue la de ayer una muestra de lo que ofrece la Miteu. Un certamen que va por su decimotercera edición. Perfectamente consolidado, se convierte en un espacio que abre a los ourensanos de par en par las puertas de propuestas teatrales comprometidas, clásicas o alternativas. Todas, tienen un elemento en común: el aire fresco que aportan actores universitarios que sueñan con hacer carrera.
Para la última semana, la organización de la Miteu ha diseñado un programa en el que habrá de todo. Desde propuestas que llegan desde Bélgica o Portugal hasta la apuesta siempre segura por la reconocida aula de teatro Maricastaña de Ourense, que pondrá en escena el próximo sábado la obra 84.
Cierre americano
El honor de bajar el telón le corresponderá este año al Teatro Estudio Internacional de Estados Unidos, que presentará en el auditorio Sexo en la playa. Bajo un nombre tan explícito, un solo actor aporta su visión sobre la historia del turismo sexual con tres países que están en el punto de mira: Cuba, República Dominicana y Puerto Rico.