Ensayo general de una tragedia

OURENSE

El IES Lauro Olmo de O Barco fue el lugar elegido para el simulacro de evacuación que cada año realizan Policía Local, Guardia Civil, Bomberos y médicos

11 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Son las once de la mañana en un día en el que una lluvia fina acompaña la vida de los vecinos de O Barco. En el IES Lauro Olmo la jornada escolar transcurre con total normalidad. Hasta que suena la voz de alarma. Una avenida de agua ha provocado un cortocircuito con resultado de un incendio en el pabellón del ciclo de automoción. Hay varios heridos, alguno parece grave.

Se inicia el dispositivo de emergencia. Los primeros en llegar son los agentes de Policía Local y Guardia Civil, que acordonan la zona para facilitar la evacuación de los escolares que no han sufrido daños. Su destino será el pabellón de Calabagueiros. Minutos después llegan los primeros sanitarios en las ambulancias. Un análisis inicial de los heridos deja ver que hay uno con pronóstico grave debido a su proximidad a las llamas, varios leves con problemas respiratorios e incluso una pierna rota, y una gran mayoría que sufre una fuerte crisis de ansiedad (momento en el que el psicólogo del centro se convierte en figura indispensable para ayudar a calmar los ánimos). Poco a poco los heridos son trasladados al centro médico y al hospital comarcal de O Barco, dependiendo de su estado, donde también se activa el protocolo de emergencia. Y llegan los bomberos, que sofocan el fuego.

Han pasado apenas 40 minutos. Todo se ha quedado en un susto. Aunque más concreto sería decir en un ensayo. Es el simulacro que anualmente se celebra en O Barco (cambiando la ubicación) con el fin de preparar el modo de actuación si la tragedia sucediese realmente. Para ello es importante también la coordinación con los docentes del centro, que han de estar preparados para indicar dónde están las salidas más próximas.

Todo ha transcurrido bien y los chavales comentan divertidos lo que ha sido un día diferente en su rutina escolar. Más preocupación muestran los vecinos que tratan de adivinar lo que ocurre desde las ventanas, alertados por el sonido de las sirenas que se congregan en el Lauro Olmo. Falsa alarma.