Los nuevos accesos al polígono de San Cibrao das Viñas han sembrado la discordia entre los habitantes de Ponte Noalla. Medio centenar salieron ayer a la calle para exigir a la Consellería de Política Territorial que mejore la seguridad en la zona y que acabe con los problemas que tienen para acceder a sus viviendas desde que se finalizó la nueva infraestructura, que sirve de conexión entre la N-525 y la zona industrial más importante de la provincia. La protesta vecinal duró más de media hora y cortó la comunicación con el parque, lo que provocó que agentes de la Guardia Civil tuvieran que regular el tráfico debido a los importantes atascos que se registraron.
Con una pancarta al frente en la que se podía leer: «Señor delegado cumpla o pactado. Seguimos incomunicados», los vecinos de esta parroquia del Concello de San Cibrao mostraban su sentir. «Temos malos accesos. Estamos incomunicados, tanto en coche como andando», indicó Benito Espinosa, uno de los vecinos afectados.
Falta de seguridad
Las demandas de los habitantes de Ponte Noalla se refieren a la ausencia de seguridad en el nuevo vial. Aseguran que con este acceso tienen que cruzar varias veces la carretera para realizar tareas tan habituales como acudir al médico. Para ello, solicitan que se construya una rotonda que agilice el tráfico y mejore la circulación. Por otro lado, que se instale un paso de peatones elevado para mejorar la seguridad de los peatones y obligar a los vehículos a reducir la velocidad a su paso por este núcleo urbano.
No es la única reivindicación. En el lugar de Santa Marta lamentan la mala comunicación que tienen desde que se abrió el ramal construido por la Consellería de Política Territorial. En este caso, solicitan caminos alternativos que les permita entrar a sus viviendas. También demandan vallas de seguridad en el puente que cruza esta infraestructura que une la N-525 y la zona industrial.
A lo largo del recorrido reivindicativo que realizaron ayer por los accesos al polígono de San Cibrao quedó de manifiesto el malestar vecinal ante la falta de respuesta a sus demandas por parte del delegado de Política Territorial, Raúl Fernández. Uno de los gritos más coreados por los manifestantes fue: «Señor delegado, cumpra o pactado».