Un conductor de 30 años fue detenido a primera hora de la mañana de ayer por agentes de la Policía Local de Ourense tras dar positivo en la prueba de alcoholemia que se le practicó minutos después de que protagonizara un accidente de circulación en el que resultó herido otro conductor.
Los hechos ocurrieron pasadas las ocho de la mañana en la carretera de A Granxa, en el casco urbano de la capital. Todo apunta a que un conductor que circulaba en dirección al centro de la capital a bordo de un Renault Laguna, se salió de su carril e invadió el contrario, colisionando frontalmente contra un automóvil, un Audi 80, que circulaba en sentido contrario.
A consecuencia del accidente resultó herido el conductor del Audi 80, Luis D. R. de 38 años, que fue atendido por efectivos sanitarios desplazados en una ambulancia del 061. Tras una primera observación, el herido, con pronóstico grave por haber sufrido la rotura de un tobillo, fue derivado al complexo hospitalario de la capital.
Mientras tanto, los agentes de la Policía Local desplazados hasta el lugar del accidente realizaron las diligencias pertinentes y sometieron al conductor que, según todos los indicios, había provocado el accidente, a la obligatoria prueba de alcoholemia. M. N. P., de 30 años, no sólo dio positivo en la prueba, sino que su tasa fue tres veces superior a la máxima legal, permitida, de 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.
Nueva legislación
Dado que esa tasa superaba, asimismo, 0,60, los agentes tuvieron que aplicar la legislación vigente en materia de seguridad vial y detuvieron al conductor, que de inmediato fue trasladado a dependencias policiales, para ser posteriormente puesto a disposición del titular del juzgado de guardia, al que se enviarán las diligencias realizadas por los agentes por el atestado de tráfico y la prueba de alcoholemia. Dadas las circunstancias, los agentes avisaron además a la grúa municipal, para que retirasen el vehículo.
Precisamente, ayer se conocía una sentencia del Juzgado de lo Penal relativa a un conductor que fue denunciado por agentes de la Policía Local de Ourense en diciembre del 2006, después de sufrir un accidente de circulación en la Avenida de la Habana de la capital y dar positivo en la prueba de alcoholemia. Por aquellos, hechos, Fernando Arias fue denunciado por un delito contra la seguridad del tráfico del cual ha sido ahora encontrado culpable. Según la sentencia, el automovilista perdió el control de su turismo colisionando contra una acera debido que previamente había ingerido alcohol. Tanto es así que obtuvo un resultado en la prueba de 1,03.
Tiene en cuenta, además, la magistrada que no era aquella la primera vez que el conductor se veía inmerso en una situación de este tipo ya que sobre él pesaba una condena por delito contra la seguridad del tráfico. Por ello, se le aplica un agravante de reincidencia y se le condena a pagar una multa de nueve meses, con la prohibición para conducir vehículos a motor durante dos años y cuatro meses.