Otro de los jugadores que se ganaron en San Mamés el reconocimiento de todo el deportivismo fue Verdú. No cuajó un gran encuentro, incluso después del partido habló a los periodistas de que el juego que se había dado sobre el terreno de juego no era el adecuado a sus características. No quiso contar que nada más acabar el enfrentamiento ante los vascos se encontraba agotado y que ya en vestuarios padeció «un tembleque de cuidado», según manifestó un compañero suyo. De hecho, Lotina llegó a plantearse la posibilidad de que el catalán no jugara, aunque finalmente decidieron entre ambos que sería de la partida.
Barragán llegaba ayer al aeropuerto de Sondika con una mezcla de sensaciones. Apesadumbrado por su gol en propia meta y afectado por el maldito virus: «Comencé a sentir molestias y no me encuentro nada bien», dijo.
Otros afectados fueron Bodipo y De Guzmán, y hasta Suso el utillero. Según explicó el médico deportivista, Lariño: «El virus era coruñés, pero confiamos en que no irá a más esta semana». Algunas teorías apuntaban a que el primero en ser afectado por la enfermedad pudo ser Coloccini, quien no sufrió problemas gástricos, pero sí molestias en la garganta.