Comercio o distribución encuentran en internet un apoyo que puede llegar a ser determinante en el conjunto del negocio. «Ejemplos hay de empresas que han conseguido un éxito espectacular, impensable por el sistema tradicional, gracias a internet», dice Suárez, quien, por otra parte, hace notar que el impacto de la logística y el traslado material del producto, cuando se trata de comercio, es algo que resulta diferente según el tipo de negocio del que se trate y la mercancía que se vaya a mover. «Discutir costes es otra fase, lo primero es asentarse», sugiere.
Saltar la barrera de la empresa desconectada a los escalones superiores, de conectada, presente, activa o integrada, es uno de los grandes retos del empresariado. Los datos estadísticos muestran que en el apartado de microempresas, algo más de la tercera parte (35%) está desconectada; un 37% está conectada; un 10% se deja sentir; un 4% es activa y un 14% está integrada en el negocio por internet.
En relación con Europa, el indicador de empresas con página web muestra, en términos netos, la diferencia más abultada entre los indicadores selecciones para el seguimiento de la convergencia, al quedar en España en un 43%, frente al 64% de media europea. En micropymes, apenas el 21% de las empresas españolas tiene presencia web, que se queda en el 17,47% en el caso de las pymes gallegas con menos de diez empleados y página web.
Las perspectivas de internet resultan, a juicio de Salvador Suárez, extraordinarias, por lo cuantas acciones se pongan a disposiciones de las empresas serán pocas. Maspyme ofrece asesoría permanente, seguridad y accesibilidad. Registro de dominio, diseño web, cincuenta cuentas de correo y, entre otras cosas, cien euros para la promoción de cada web en los buscadores más utilizados, Google y Yahoo. Y en un plazo aproximado de ocho semanas, listos para operar.