Recuerdos del Allariz de 1925

Jesús Manuel García

OURENSE

Una leonesa donó al municipio las fotos que su padre hizo en la villa a principios del siglo XX y el Concello catalogará este patrimonio documental para mostrarlo

07 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La pasada primavera llegó a Allariz una señora. Procedía de León y su intención era disfrutar unos días, pocos, en la villa del Arnoia. Hacía mucho tiempo que Valentina Riesco Clemente no pisaba la villa donde nació pero, en realidad, el motivo que hasta ella la llevó era otro. En su maleta llevaba un paquete menudo que entregó al alcalde. Se trata de una pequeña colección de fotografías. Las que su padre, Manuel Riesco Delgado, hizo en el Allariz de 1925.

«Fui a Allariz y en el centro de mayores vi una fotografía grande del curso Singer. Allí aparece mi madre y me emocioné» dice Valentina, una enfermera de 80 abriles y mucho ánimo. «Mi padre fue maestro cerca de Allariz y hacía fotos, le gustaba. Yo tuve cientos de fotos suyas pero un hermano se las llevó. A mis sobrinos esas fotos no les dicen nada», manifiesta esta mujer nacida en O Portelo. También donará decenas de libros porque está perdiendo vista y asegura que en su piso de León no los necesita.

En una de las fotos se ve el retablo en piedra de San Benito. Hay una vista preciosa de gigantes y cabezudos y en otra, una danza gremial. Vistas de castaños, de la danza de los palillos, de la iglesia de Vilanova y de la propia villa enriquecen la colección. Otra foto permite contemplar Vilar de Flores, un equipo de fútbol, paseos por la Alameda o la procesión de San Benito. Y no falta, claro, la moda en el vestir de la época. Como tampoco las juergas y meriendas en Penamá donde un protagonista se ríe con los pantalones bajados

Hay fotos familiares, otras de caza o la que recoge la inauguración de la Praza de Abaixo que aparece con un letrero que la denomina Plaza del 19 de Septiembre. El Concello, A Barreira, el Penedo da Vela, una curiosa vista de alumnas en plena faena del curso Singer. Es la vida de hace 81 y 82 años.

Escenas de niños, dos mujeres ataviadas para jugar al fútbol con atuendos de la época y hasta aparece una fotografía alusiva a la fiesta de San Martiño con su cruceiro. Buena parte de ese legado parecen postales porque al darles la vuelta así figura. «Mi padre revelaba en papel de postal. Conservo todos los apuntes de esas compras que hacía», dice Valentina, que intentará ampliar la donación «para que los alaricanos las disfruten». Su padre hizo apuntes en muchas de esas fotos por detrás.

De igual modo su hija conserva apuntes de compras como la realizada el 5 de octubre de 1926 en la droguería Fábrega de Ourense a la que Manuel Riesco encargó entre otros artículos «dos cajas de postales con brillo, 20 gramos de bromuro potásico, 100 gramos de sulfato de sosa...»

En la colección donada está el colegio salesiano recién construido y la desaparecida capilla de San Isidro, cerquita de la Alameda. Un trocito del Allariz de ayer.