Destacan cómo la Via Nova trajo el latín a la Gallaecia

Jesús Manuel García

OURENSE

12 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El catedrático de prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid y miembros de la Real Academia de la historia, Martín Almagro, destacó ayer que el libro Excavaciones Arqueológicas en Aquis Querquennis. Actuaciones en el campamento romano (1975-2005) , coordinado por Antonio Rodríguez Colmenero y por Santiago Ferrer Sierra, «es una obra muy singular en Galicia, en la Gallaecia y en lo que fue el orbe romano, que ayuda a recuperar la memoria de estas tierras olvidadas». Así habló en el acto de presentación de este volumen de memoria e inauguración del simposio de los treinta años de trabajos en el campamento. El doctor Almagro señaló que junto a este gran campamento militar pasaba la Vía Nova, «que era una vía más en el imperio, pero aquí no lo es porque por esta vía llegó el latín, la primera lengua de alta cultura en esta tierra. Valorar esta vía es hacer un esfuerzo a la sociedad. Estamos en el campamento militar romano mejor excavado y mejor estudiado de España». Indicios Señaló que el arqueólogo tiene que saber buscar los indicios positivos del yacimiento. «Aquí ha habido un buen detective, Colmenero», manifestó para añadir que gracias a la información que se va sacando del campamento «podremos llegar a saber el día en que se fundó». Martín Almagro recordó que los pueblos ricos y pobres más que medirse por lo que comen se miden «según la inteligencia. La inversión cultural provoca un rédito cultural, por tanto calidad de vida», indicó este catedrático sin dejar de señalar que eso es lo que se está haciendo en Aquis Querquennis. Esta autoridad relató al auditorio que del campamento se pueden ver las estructuras monumentales como alguna de las puertas principales, «obra de buenos arquitectos e ingenieros romanos». Aparecieron pocas monedas en estas excavaciones y Almagro se pregunta por qué nos e usa el detector. «Que sena los arqueólogos quienes den las normas de cómo se debe excavar y no sean dadas desde los despachos». Relató cómo aparecieron pocas ánforas pero sí restos cerámicos que permiten hablar en Aquis, dijo, de tradición celtibérica, de formas que venían de la cultura de las galias porque «el Finisterre no era un mundo aislado». También se puede estudiar en Aquis la industrialización romana de la luz, con las lucernas aparecidas.