El alcalde de Ourense utilizó el sistema de préstamo de bicicletas sin que participase el edil de Medio Ambiente
22 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Todo por una foto. El alcalde socialista, Francisco Rodríguez, cambió por unos instantes el Audi oficial por la bicicleta pública. En realidad daba igual que fuese el día central de la semana de la movilidad que busca una ciudad amable. Lo importante era salir en la foto, participar de una representación teatral que duraba unos minutos y asegurarse los segundos de gloria de rigor. Sin abandonar el traje, Francisco Rodríguez se convirtió en actor principal del nuevo sistema de préstamo de bicicletas. No será el que más las utilice pero si podrá presumir de ser el primero. Ganó en este particular esprint por el maillot amarillo del postureo a Andrés García Mata, concejal de Infraestructuras, y a Xosé Antón Xardón, delegado de Industria, que se convirtieron en actores de reparto.
El alcalde esprintó seguro de acaparar los flashes plaza Bispo Cesáreo abajo, ante la sorpresa de sus compañeros de escapada que se limitaron a cumplir el trámite con menos entusiasmo. Probablemente por las prisas de llevarse la etapa teatral, Rodríguez se olvidó de su gregario de lujo. Demetrio Espinosa, concejal de Medio Ambiente, fue el que más trabajó para la puesta en marcha de este proyecto pero se quedó sin bici y, por supuesto, sin foto.
La de verdad
Finalizada la puesta de largo vip, el lunes llegará el estreno real del sistema de préstamo de bicicletas. Pionero en Galicia e impulsado por el Instituto Enerxético de Galicia pretende facilitar un transporte alternativo a los ourensanos. Ecológico, gratuito y fácil de usar. Tanto como hacerse con una tarjeta electrónica -concejalía de Medio Ambiente, Oficina Municipal de Turismo y Pabellón de Os Remedios- y acercarse a uno de los cinco intercambiadores situados en diferentes puntos de la capital: plaza de la Marina, pabellón de Os Remedios, avenida Otero Pedraio, plaza de Bispo Cesáreo y avenida de Zamora.
Cada usuario dispondrá de un máximo de cinco horas para usar la bicicleta (aunque podrá coger cuantas quiera al día) y podrá devolverla en cualquiera de los cinco puestos habilitados. Durante el invierno estarán disponibles de 9 a 19 horas, mientras que en verano se amplía hasta las 21 horas. Del mantenimiento de las cien bicicletas que están listas para el préstamo se ocupará la asociación de discapacitados, Aspanas.
Para los que tarden más de la cuenta en devolverla se establecen inhabilitaciones, que van desde las ocho horas hasta la permanente. En caso de que a alguno se le ocurra robarla, tendrá que pagar 300 euros.