Celanova premia el compromiso de Manuel Lourenzo con el teatro

La Voz

OURENSE

01 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

A mediados del pasado mes de febrero los miembros de la la fundación Curros Enríquez decidieron otorgar el Premio Celanova, Casa dos Poetas al dramaturgo Manuel Lourenzo. Mañana, casi siete meses después, se celebrará el acto de entrega del galardón a través de que se pretende reconocer el compromiso a favor del teatro gallego y universal de Lourenzo «como espejo de los problemas sociales y existenciales a los que se enfrenta el ser humano», según comentaron los miembros del jurado entre los que se encuentran Xosé Luis Méndez Ferrín, Olga Gallego y José María Paz Gago, entre otros. Por unanimidad decidieron conceder el premio a uno de los fundadores del teatro gallego contemporáneo en los años sesenta del que destacaron su modestia y su honestidad intelectual. El premiado que además es actor, director, productor y profesor recibirá el galardón en un acto que se iniciará a partir de las 11.30 horas en la Casa dos Poetas y que consiste, además, en un alegato simbólico a la figura de los tres grandes poetas de Celanova.

Exposición de Virxilio

Aunque la entrega del premio será mañana, las actividades se inician hoy a partir de las 12.00 horas en la Casa dos Poetas con la inauguración de una muestra artística de Virxilio, Premio Celanova Casa dos Poetas el pasado año.

Bajo el epígrafe Xistos, encontros, conversas e follaxe no chan , el artista -que paso a ser Patrón de Honra de la fundación, tras ser premiado- muestra cincuenta obras que ocupan dos plantas del edificio, algunas de ellas expuestas por primera vez, que representan las diversas formas que adoptan los trozos de pizarra que forman la valla que rodea su casa. De la exposición, Xosé Luís Méndez Ferrín indica: «Moi ben vai a estar Virxilio eiquí, en Celanova, na Casa dos Poetas. El que é unha criatura humana honesta, sabia, dotada de capacidade de inventar coa mao e co espíritu territorios de luz, de cores e de formas que nos instrúen na confianza nun mundo ao mesmo tempo que nos marabillan polo seu equilibrio».