Ourense perdió la mitad de su población escolar en 32 años

OURENSE

ourense | El panorama educativo ha cambiado mucho a nivel provincial en los últimos años. También en lo que tiene que ver con las cifras. Los pequeños descensos en la matrícula experimentados de forma sucesiva adquieren otra dimensión cuando se analizan de forma conjunta, como ha hecho la delegación provincial de la Consellería de Educación. El departamento dirigido en Ourense por Gonzalo Iglesias Sueiro ha realizado un estudio analizando las series históricas de datos relativas a la matrícula en la enseñanza obligatoria desde 1974. El balance que se extrae de esos 32 años de escuelas, pupitres y encerados no resulta nada esperanzador pues pone números al descenso de la natalidad en la provincia y también al despoblamiento, en algunos casos dramático, de determinadas zonas rurales. Y es que el análisis de los datos recopilados por Educación permite concluir que en los últimos 32 años la provincia ha perdido la mitad de su población escolar.

El objetivo de Gonzalo Iglesias Sueiro con este trabajo es conocer con exactitud la tendencia histórica de la enseñanza en Ourense, íntimamente relacionada con los movimientos demográficos. Aunque asegura que no hay ningún cambio inmediato a la vista, considera el delegado que la reducción de la población escolar impondrá un cambio en la gestión de la educación. «Nosotros estamos manteniendo todos los servicios, independientemente del descenso de la natalidad», apunta. Pero también señala el que, en su opinión, es el principal problema de este bajón en determinadas comarcas: el déficit de socialización. «¿Con quién comparten esos niños, con quien juegan, con quien practican un deporte?», se plantea Iglesias Sueiro. No es una pregunta retórica. En Chandrexa de Queixa había 181 escolares en 1974. Ahora hay 10, de los tres a los doce años (no se mantiene la educación secundaria en el concello). Los diez chavales, de edades distintas, no son suficientes ni para formar un equipo de fútbol. Es sólo uno de los ejemplos, quizás el más ilustrativo.

Futuro

Esta filosofía podría suponer, a medio plazo, un cambio en la filosofía educativa en Ourense. Reagrupar centros en zonas rurales donde las escuelas tienen pocos niños es una posibilidad aunque parece que no inminente. Puede ocurrir que el planteamiento de Educación, que esgrime el argumento de la sociabilización para plantear posibles cambios, no lo comparta la comunidad educativa. Por eso Iglesias Sueiro insiste en que cualquier reorganización llegará después de alcanzar el consenso con padres, profesores, sindicatos e incluso ayuntamientos.

Balance

En 1974 había en la provincia de Ourense 34.378 niños matriculados en los niveles de enseñanza obligatoria. El pasado curso fueron 18.180. Hay que tener en cuenta, eso sí, que en 1999 la educación pasó a ser obligatoria hasta los 16 años.

«Siempre vamos a mantener los servicios. No me refiero tanto a la presencia física sino a los especialistas, las infraestructuras, las dotaciones informáticas... Pero hay que tener en cuenta otra cuestión: que hay niños que no puede jugar de forma habitual con otros niños de su edad», mantiene el delegado.

Hasta el momento, en la provincia, sólo funcionan un centro rural agrupado en O Ribeiro. El pasado curso se planteó la posibilidad de aplicar la misma fórmula en Monterrei. Es posible que el estudio sugiera ahora otras comarcas.