O FIADEIRO | O |
02 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.TOMÉ, el míster de C D Ourense, está mostrando (aparte de la ineptitud que denotan tres partidos seguidos sin ganar o 279 minutos sin marcar un gol) una doble obsesión. Tras la derrota ante el Pontevedra las expresó con toda rotundidad. La primera es la mediática por la que, sin que venga a cuento, arremete contra un periodista de La Voz que tiene la osadía de decir la verdad, le favorezca a Tomé o sea crítica con él. La segunda, sus aires de grandeza. Siempre se compara con el Barça o con el Madrid. Con el primero para decir que el Ourense tiene que hacer, como hicieron Laporta y Rijkaard, una limpieza en el vestuario. Olvida que la plantilla rojilla fue fichada, puesto a puesto, por el ínclito presidente Quino Muñoz a quien tanto defiende el míster que, en cambio, arremete contra los jugadores (¡obsesión Capelo!) sin compartir la responsabilidad de la derrota y sin decir nunca, lo que le mostraría como un líder en el vestuario, que unos futbolistas que no cobran no están en la mejor disposición de rendir. Pero eso a Tomé no le preocupa. Él lo que quiere es tirar de la levita del presidente Quino para arrancar una temporada más de mediocridad futbolística.