Crónica | Seis gobernadores en veinticinco años Sanz,González, Teixeiro, De Juana, Fernández y Ocampo compartieron comida con Iglesias Rivera, el ourensano que fue gobernador civil de Lugo
17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Faltó Francisco Javier Borrego Borrego, el gobernador civil de los últimos setenta y los primeros ochenta, el jovencísimo abogado del Estado que llegó a Ourense para facilitar los primeros pasos de la transición y vivió la incertidumbre del 23-F desde el edificio que entonces era Gobierno Civil y donde aún estaban los calabozos de la policía, pero los demás acudieron a la cita de quienes ocuparon el mismo puesto durante los últimos veinticinco años. Al encuentro se sumó Juan Manuel Iglesias Rivera, el ourensano que fue gobernador de Lugo desde 1982 a 1996. Todos sabían de todos, con la única excepción de Jesús de Juana y Francisco González, que no se conocían personalmente. Deuda saldada. No todos coincidieron ayer en el despacho principal del edificio del parque de San Lázaro, pues el popular Rosendo Fernández se desplazó directamente al restaurante O Roupeiro, pero los demás compartieron los primeros minutos de encuentro entre bromas. Relajados para la foto, no dejaron de sugerir titulares consigo mismo como protagonistas, cuando el fotógrafo los retratado: de Parque Jurásico a Los últimos de Filipinas. «Y decían que esto era el poder», reflexionó en alto uno de los asistentes al encuentro. Fue un día para risas, chismes y batallitas. Unas, para la sonrisa; otras, para olvidar. Desde las huelgas generales y las situaciones de violencia que les tocó vivir en primera persona, los conflictos políticos y hasta los brotes de terrorismo, cada cual dejó su huella en la historia local y provincial. Distinta trayectoria Han seguido, por otra parte, trayectorias bien diferentes. Ayer se pusieron al día. Y todos supieron de todos. Iglesias Rivera, funcionario en Traballo; Sanz Pech, con sus quesos, sus aceites y sus enredos empresariales en el sector agroalimentario; Francisco González, dedicada a la empresa, retirado de la política y saboreando el título de hijo predilecto de Parla que por unanimidad le concedió una corporación formada por PP, PSOE e IU; Enrique Teixeiro, a caballo entre Ferrol y Coles, con sus asesorías y las tiendas familiares; Jesús de Juana, que entró como gobernador civil y salió como subdelegado del Gobierno, también alejado de la política y dedicado a la universidad; Rosendo Luis Fernández, el antecesor del actual, con la responsabilidad aún reciente y Camilo Ocampo, el anfitrión, que eligió restaurante, pero no se atrevió con el menú. Hubo cabrito y pescado.