Análisis | Disputas preelectorales en la Consistorial
15 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.De cine estuvo ayer la sesión del Concello de Ourense. Hubo actores principales (Enrique Nóvoa, Álex Sánchez Vidal y Paco Rodríguez), secundarios (el resto de los 24 concejales) y figurantes (público y prensa). Había expectación inicial y ésta se fue desinflando a media que avanzaba la representación. Desde las iniciales afirmaciones del alcalde y candidato del PP, vehementes y sentidas -«que sepan os ourensáns que teñen un alcalde honrado, honesto, traballador e coas mans limpias»- hasta las finales, teñidas de agudeza y brillantez, del portavoz y aspirante del BNG -«esto é, citando o ínclito Caneda, pataca minuta o lado do que fixo o PP coa finca Santamariña»-, pasando por las intermedias del candidato del PSOE -«estamos ante unha película de reestreno; o único cambio é o actor principal da película pero muy similar o guión, xestión pública e negocios privados»-. Todos recitaron su partitura. Algunos, como los líderes popular y socialista parecían querer reproducir en Ourense el clima de crispación que sus jefes interpretan en Madrid. El nacionalista, por contra, se desmarcó posicionándose equidistante de unos y otros. Fue la gran diferencia entre los dos candidatos de la izquierda que aspiran a desbancar al PP de la alcaldía. Mientras Sánchez Vidal miraba al futuro y se dirigia al conjunto de los ourensanos, Paco Rodríguez estaba más empeñado en otear el pasado censurando ora a Manuel Cabezas ora a Enrique Nóvoa. La película del pleno del 15.03.07 fue similar a la del 23.09.05 cuando el ex alcalde Cabezas tuvo que desnudarse públicamente contando sus hazañas empresariales en 10 años de política. Tan sólo había una diferencia, además de la apuntada por Paco Rodríguez del cambio de artista. En aquella ocasión el guión lo escribió un periódico local (con BNG y PSOE de corifeos) y en ésta fue uno madrileño con el PSOE de único, y flojo, intérprete.