Tragsa se encargó de hacer la obra por más de 37.000 euros La financiación la pone el Ministerio de Agricultura con cargo al 1% cultural del regadío
21 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El próximo día 28 terminará la obra de iluminación de la Torre de Pena, en Xinzo, trabajo del que se encarga la empresa Tragsa y cuyo importe, financiado por el Ministerio de Agricultura, asciende a 37.196,43 euros que salen del 1% cultural correspondiente a las obras de dotación de infraestructuras auxiliares para la transformación en regadío de la zona de secano de la Lagoa de Antela. La Torre de Pena fue construida en el siglo XII y es uno de los monumentos característicos de Xinzo y de su comarca pues formó parte del sistema de fortalezas que vigilaban todo este territorio. Se halla situada a unos seis kilómetros de Xinzo. Siglos atrás esta torre y las de Sandiás y Porqueira estaban intercomunicadas visualmente, además de la de Celme. Estas construcciones fueron levantadas en los tiempos del naciente Portugal, en los que A Limia era zona de disputa. Uno de los primeros señores que tuvo la torre de Xinzo fue Ruy Páez de Biedma allá por los inicios del siglo XIV. El monumento fue atacado por las tropas del Duque de Lancaster y seguramente fuese también objeto de ataque de los Irmandiños. Según cuenta Carlos Olbes, en el año 1515 Doña Francisca de Zúñiga, esposa del conde de Lemos, dejó en herencia a su hija Teresa la fortaleza de Portela, que así se denominaba la Torre de Pena. Las guerras con el vecino Portugal hicieron que esta fortaleza tuviese piezas de artillería pues en 1777 González de Ulloa, cronista, relata que vio un cañón desmontado: «Era de hierro de la misma hechura de un barril, de unas ocho o diez cuartas de largo...». La fortaleza fue abandonada en el siglo XVIII.