FIADEIRO | O |
01 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.ES UNA desconocida para el gran público pero una joya para la sociedad ourensana. Lleva muchos años impartiendo docencia y otros tantos destilando coherencia en los ámbitos sociales en los que se mueve, todos ellos lejos del glamur y del oropel. Es el fichaje estrella del PSOE para el Ayuntamiento de Ourense. Pero no una estrella mediática o de papel cuché y sí una estrella de luz interior. Su nombre, Ana Garrido, no le dice mucho a la sociedad ourensana ni a una gran mayoría de los los militantes del PSOE. Sí les dice a los que la conocen desde su tierna juventud en la que ya mostraba su compromiso con un Ourense que allá por los lejanos setenta mostraba (aunque bien es verdad que en círculos reducidos) sed de libertad. Paco Rodríguez (¡qué gran Orozco se divisa en lontananza!) no dudó en llevarla como gran novedad de su proyecto. No la incorpora por ser de la calle del Paseo ni de la zona chic capitalina. La lleva, intuyo, porque quiere trabajo, lealtad, inteligencia y compromiso. En una candidatura de luces y sombras, la presencia de la profesora del Blanco Amor da un plus de aliento a los que piensan que en unas municipales lo único importante son las personas.