Crónica | Vida universitaria
16 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?asi un año lleva Susana Reboreda dirigiendo la Facultad de Historia en funciones. Su mandato, de tres años, concluyó a finales del 2005 pero nadie en el centro decidió entonces presentarse a las elecciones para renovar el cargo. Ante esa perspectiva, Domingo Docampo, entonces rector de la Universidad de Vigo, decidió que esta profesora de Historia Antigua continuará dirigiendo la facultad. Ha pasado un año y los comicios vuelven a la llamar a la puerta del edificio de Hierro. De hecho, el proceso electoral está en marcha. El plazo de presentación de candidaturas se cerrará el próximo día 21. Y las votaciones están fijadas para el 28. Por el momento, no se sabe si habrá candidato al que votar. «Esperamos que se presente algún. Sería bo demostrar que temos capacidade para nos autogobernar», explica la actual decana Susana Reboreda. Si finalmente los profesores no se deciden a dar el paso hacia la gestión, deberá intervenir el Rectorado. Según explica el vicerrector, Juan Francisco Gálvez, si no se presenta un candidato (y toda vez que la actual responsable no quiere continuar en funciones) tendrán que designar a un decano comisario. «No es lo ideal. Lo mejor sería que se presentara alguien y no elegir a dedo», explica Gálvez. Los cambios en Historia se sumarán a los que se experimentaron, a finales del pasado curso, en la Facultad de Derecho y en la Escuela de Informática. En el primer caso, y tras tres años en el cargo, Pedro Rabanal decidió no presentarse. Y fueron sus dos vicedecanas las que se disputaron el apoyo de profesores, alumnos y personal administrativo en las urnas. Desde junio, Inés Iglesias es la nueva responsable de este centro. En Informática, el cambio también estaba cantado -los cargos universitarios están limitados a dos mandatos, los que llevaba Juan Francisco Gálvez- pero finalmente se produjo por un motivo diferente al esperado: la designación del director de la escuela como vicerrector precipitó la elección de uno nuevo, Enrique Barreiro, que repite como máximo responsable del centro. Ya lo dirigió durante cinco años en la década de los noventa. Compensaciones Una de las causas por las que, en ocasiones, cuesta encontrar decano para las facultades ourensanas es, probablemente, la falta de motivación. Quienes dirigen estos centros deben continuar con la docencia y la falta de tiempo hace que tengan que aparcar la docencia. La compensación económica, según algunas fuentes, tampoco parece lo suficientemente atractiva para embarcarse en la aventura.