09 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.
Gálvez se ha instalado ya en las dependencias del Vicerrectorado, en una zona reformada durante el mandato de su antecesor, Andrés Mazaira, y situada en la cuarta planta del edificio de Hierro. No obstante, pasa las tardes en el pequeño despacho que comparte con otro profesor en la Escuela de Informática, en el Politécnico: «Aquí los alumnos me encuentran más fácilmente sobre todo ahora, que están en exámenes». Allí afronta el comienzo del curso, vigilado desde la pared por John, Paul, Ringo y George. Así, con un póster, se declara, sin decir nada, seguidor de The Beatles. Mientras tanto el ordenador reproduce el último disco del alma de Piratas, Iván Ferreiro. De Vigo, como la Universidad de Gálvez.