Mingitorio

ANTONIO TABARÉS

OURENSE

CÓMO LO VEO | O |

25 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

SERÍA por 1960 cuando leí por primera vez la palabra mingitorio. Fue en la ciudad Condal, en un edificio municipal. Mingitorios públicos de Barcelona. No sabía su significado, lo que me llevó a preguntar a quien supiera. Me explicaron: «Perteneciente o relativo a la micción. Urinario». A partir de entonces, siempre que consideré que era más fino utilizar dicha palabra así lo hice, aunque he de reconocer que el tal palabro más bien está en desuso o se utiliza poco. Me acordé el otro día de la misma, porque uno, que ya está prostático, estando en un lugar público, tuve necesidad de acudir al lavabo. Me dirigí al mostrador de información preguntando por los servicios, y me comunicaron que no había. Fue ahí donde mi disco duro me recordó que quizás debí de haber solicitado información sobre el lugar en que se ubicaban los mingitorios. Lo que no comprendo es como si a cualquier establecimiento de servicio al público le obligan a que se dote de mingitorios, al edificio de Correos, recientemente remodelado, no. antabares@hotmail.com