Del chiringuito al escaño

Marta Carballo OURENSE

OURENSE

MIGUEL VILLAR

Crónica | La obra de Calvos acortan las vacaciones en el Pazo provincial La ausencia de algunos diputados en agosto dificultó la convocatoria de un pleno por las dudas sobre algunas de las firmas. El día 16 se celebrará finalmente la sesión

11 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

JUNTOS DE NUEVO. Antes de lo previsto volverán a encontrarse José Luis Baltar y los portavoces de la oposición, Francisco Rodríguez y Xosé Manuel Pérez Bouza. Los tres serán los protagonistas del debate sobre la realización de las obras de Calvos de Randín. El mes de agosto es, sobre el calendario, el de la relajación de las instituciones. Son las «vacaciones oficiales». La época en la que concellos y Diputación levantan el pie del acelerador y siguen adelante con un servicio de mínimos. Pocas veces en la Diputación provincial de Ourense el mes de agosto rompe esa ralentización administrativa para dar cita a toda la corporación en la celebración de un pleno. Este año sí. Este año, las polémicas obras de los vestuarios de Calvos de Randín, que comenzaron cuando están aún sin adjudicar, han provocado que los diputados tengan que dejar sus vacaciones para reunirse justo después de un puente festivo en el salón de plenos del pazo provincial. Y es que tras un enredado periplo, situaciones surrealistas con firmas de dudosa procedencia y acusaciones, el presidente provincial, José Luis Baltar, -también de veraneo- convocó ayer el pleno solicitado por PSOE y BNG. Baltar no quiso esperar más y puso fecha y hora - el día 16 a las 12.00 horas- después de que, ahora sí, todos los diputados del PSOE y del BNG firmaran la solicitud. Las vacaciones tuvieron también la culpa de enredar un acto administrativo como la solicitud de una sesión. Algunos diputados de la oposición se encontraban fuera de Ourense así que no podían rubricar la petición pero sí autorizaron a su portavoz -caso del BNG- que firmara por ellos acogiéndose a la figura de «firmar por orden de». Las consecuencias La ausencia fue peor de los esperado y Baltar se aferró a esa circunstancia apelando a la solemnidad del acto institucional. Fuentes jurídicas de la Diputación hacían referencia al reglamento de funcionamiento de las entidades locales que especifica que en la solicitud de un pleno las firmas tenían que ser personales. Así que Baltar, quizás confiando en que los diputados prolongaran un poco más sus viajes, dio un plazo de diez días para que todos los miembros del BNG y del PSOE firmaran. Todo esto bajo la indignación de uno y otro que veían en esta actitud «unha cortina de fume» para retrasar las explicaciones sobre las obras de Calvos de Randín. Así que ahora, respondiendo a la urgencia de la solicitud, el veraneo se trasladará al salón de sesiones del Pazo provincial. Nerviosismo Si habrá ausencias o no se descubrirá el próximo miércoles pero el interés de la oposición supondría que todos los diputados nacionalistas y socialistas ocuparan sus escaños. Aunque, de entrada, la convocatoria del pleno extraordinario un día después del puente de agosto les parezca que responde a «un ataque de furia» de, presidente provincial que según el PSOE demuestra «o nerviosismo e a intranquilidade de Baltar e as gañas de poñer atrancos ao labor da oposición na Deputación ao saber que foi pillado nun renuncio máis dos moitos que realiza». Recuerda el PSOE que en julio se adelantó la sesión para no estropear las vacaciones y que ahora se convoca pensando que algunos diputados preferirán las fiestas patronales al salón de plenos. Así que cambiarán el descanso por una sesión en la que se expliquen quién mandó construir los vestuarios y se depuren responsabilidades.