Descontrol

La Voz

OURENSE

MATICES MARTA VÁZQUEZ | O |

19 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Y DÓNDE están los 228.502 euros? Esa es la pregunta que cualquiera podría hacerse al conocer la historia del Concello de Os Blancos. Es la historia de un ayuntamiento con 1.190 habitantes y cuarenta kilómetros cuadrados de extensión, repartidos en siete parroquias. La de un pueblo en el que, entre los años 1991 y 1999, gobernó un alcalde elegido por el pueblo que rendía culto al Partido Popular -sobre todo a su presidente provincial al que incluso dedicó una plaza y un monolito-. Se llamaba aquel alcalde José Antonio Rodríguez Ferreiro. Nada se supo, durante los años de su mandato, de si su gestión al frente de las arcas municipales era buena o mala. Nada trascendió en ocho años de si desaparecía dinero o se pagaban obras que no existían. Ni una palabra sobre gastos no justificados o pagos presuntamente ilegales. Y así fue pasando el tiempo hasta que a José Antonio Rodríguez Ferreiro le retiraron los apoyos desde su propio partido. De nada le sirvieron plaza y monolito dedicadas a José Luis Baltar. A principios de 1999 abandonó la gestión municipal. Aún tuvieron que pasar unos pocos meses para que una auditoría contable pusiera sobre la mesa que en Os Blancos la historia tenía trampa. Aparecieron entonces, más bien no aparecieron, cantidades de dinero de las que nada se sabía. Ni se sabe. Lo único que sí sabemos de esta historia es que Rodríguez Ferreiro, regidor elegido por el pueblo, ha sido condenado por malversación, falsificación y prevaricación. Según la Audiencia provincial fue capaz de apropiarse durante tres años de 228.502 euros para su propio beneficio. Falsificó facturas, hizo cobrar cheques y compró coches. Todo en medio de un Ayuntamiento en el que el descontrol, consciente o incosciente, hizo el resto.